Los fabricantes de chips ya se aprietan el cinturón: GlobalFoundries prevé que la fiesta se acabará en 2023
16/11/2022
Hace tan solo seis meses difícilmente podríamos haberlo intuido. La industria de los circuitos integrados ha continuado su camino durante los últimos tres años espoleada por una demanda creciente a la que ha sido incapaz de responder. Los fabricantes de chips de alta integración aún lo tienen todo vendido antes de producirlo, pero ya están empezando a apreciar síntomas claros de agotamiento.
Hace apenas dos semanas Pat Gelsinger, el director general de Intel, se mostró preocupado debido a que, aunque el crecimiento de esta industria parece estar garantizado a medio y largo plazo, ya hay indicios muy sólidos que reflejan que a corto plazo el panorama se va a complicar. Si queremos entender qué está fraguando este bandazo tenemos necesariamente que prestar atención a varios frentes.
Por un lado la recesión económica a la que algunos países están abocados está suavizando perceptiblemente la demanda de circuitos integrados. Además, el dramático incremento del coste de la energía está aumentando los costes de fabricación, y para rizar el rizo la inflación está disparando el precio de los componentes químicos y los equipos involucrados en la fabricación de semiconductores. El panorama empieza a ser sombrío.
En GlobalFoundries lo tienen claro: 2023 será un año difícil para los fabricantes de chips
Las razones que explican a qué se debe el descenso de la demanda de chips con el que ya está lidiando GF son esencialmente las mismas que esgrimió Pat Gelsinger hace dos semanas: la recesión económica, la inflación y el incremento de los costes de la energía. En esta coyuntura no sería extraño que otros grandes fabricantes de semiconductores sigan durante las próximas semanas los pasos de Intel y GF, y también muestren públicamente su preocupación. Les seguiremos la pista muy de cerca.
Imagen de portada: GlobalFoundries
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